Remedios

Los aceites esenciales y sus usos

Los aceites esenciales o “Alma de las Plantas”, como eran llamados antiguamente por los primeros alquimistas, sencillamente son sustancias que contienen numerosos compuestos químicos que se sustraen de los tejidos vegetales (ver más sobre aceites vegetales esenciales) de diferentes plantas y se pueden utilizar para múltiples finalidades, entre ellas sanarnos tanto a nivel físico como emocional.

Son productos químicos de aroma intenso, no grasos aunque insolubles en agua, poco densos y de rápida evaporación. Dependiendo de la planta de la que se extraiga el aceite, este puede contener numerosas propiedades específicas, aunque generalmente  y debido a su composición molecular en su mayoría son antinflamatorios, antisépticos, regeneradores celulares, antibióticos, antivíricos, además de ser excelentes para mejorar la circulación sanguínea y linfática.

Existen tres tipos de Aceites Esenciales:

  • Son aquellos que han sido extraídos directamente de las plantas y que no sufrieron cambios químicos en su composición.
  • Son producto de la mezcla de distintos aceites, con la finalidad de combinar las propiedades que ofrece cada uno por separado y obtener lo mejor de ellos en uno solo.
  • Sintéticos. Se trata de aceites producto de una síntesis química. Generalmente son utilizados como aromatizantes, esencias comestibles, entre otros.

¿Cómo llevar los aceites esenciales a nuestro organismo?

Los aceites esenciales pueden entrar en nuestro organismo de diferentes maneras, ya sea por la respiración (mediante vaporizadores o quemadores de esencias) que gracias a lo volátil de sus partículas pueden penetrar mediante los alveolos pulmonares, por vía oral (mediante su consumo que debe ser indicado bajo prescripción médica), o por medio de nuestra piel atravesando cada capa (por su fácil absorción deben ser seleccionados minuciosamente ya para cada tipo de piel existe uno específico). Cada una de estas vías es capaz de llevarlos a nuestro torrente sanguíneo para que así puedan “hacer su magia”.

Aceites esenciales para el equilibrio emocional

Provenimos de la naturaleza, por lo que podemos tomar de ella todo lo necesario para conseguir nuestro bienestar físico y emocional. Los aceites esenciales pueden ser la respuesta a la búsqueda de elementos naturales que ayuden a regular nuestro estado emocional. Existen muchísimos tipos de aceites esenciales con propiedades y aplicaciones específicas, incluso hay algunos indicados especialmente para proporcionar serenidad, calma inclusive nos brindan claridad mental. Los aceites esenciales tienen la virtud de calmarnos, relajarnos, estimularnos, ayudarnos a aliviar el estrés y tensiones que nos genera el día a día.

Los aceites esenciales tienen la capacidad de relajar nuestro cuerpo, mente y espíritu a través de su inhalación, consumo directo o ya sea por un masaje relajante. En su infinita cantidad de propiedades también poseen elementos calmantes que contribuyen al equilibrio emocional debido a que pueden acceder a la región límbica que es el centro de nuestras emociones y nuestra memoria.

¿Cómo debemos conservar los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son muy frágiles por lo que son fáciles de alterar si no se conservan de la forma correcta. Lo ideal es mantenerlos alejados del calor, es decir en espacios frescos y con poca luz, además de estar correctamente identificados y fuera del alcance de los niños.

Leave a Comment