Curiosidades

La importancia de consumir agua para tener el mejor rendimiento deportivo

Aunque no se puede determinar una cantidad exacta sobre la cantidad de agua que debe ingerir una persona al momento de hacer ejercicio, lo cierto es que el consumo de este líquido es fundamental para lograr tener un desarrollo adecuado a la hora de realizar esfuerzo físico.

Debido a que cada persona tiene un peso y características diferentes, es erróneo establecer un patrón único para cada atleta.

Bien sea dentro de una cancha, al aire libre o en el gimnasio, e independientemente de la intensidad de la rutina que se vaya a realizar, es importante tener ciertas consideraciones antes, durante y después de ejercitarse.

La previa

Más allá del ejercicio que se va a realizar siempre es recomendable ingerir agua al menos dos horas antes de entrar en actividad, tomando incluso en cuenta el momento en el que se va a hacer calentamiento.

Durante ese período también es clave ir bebiendo agua en intervalos de media hora.

Durante el ejercicio

 Si bien hay ciertos deportes o rutinas de gimnasio en las cuales, debido a su dinámica, exigen que el atleta esté en continuo movimiento, como puede suceder cuando se juega fútbol o baloncesto, se monta bicicleta o se trota encima de una caminadora, expertos sugieren consumir pequeñas cantidades de agua cada 20 minutos.

En caso contrario es normal que la persona sienta sed, fatiga, calor excesivo e incluso dolores de cabeza o mareos si no está acostumbrado a lo que está haciendo. A ello, además, se suma como consecuencia algo que puede resultar obvio pero que a veces algunos atletas pasan por alto: un rendimiento por debajo del esperado, incluyendo cansancio pese a que la persona sienta que está en capacidad de terminar su ejercicio de manera óptima.

Seguir bebiendo al terminar

El hecho de que la mayoría de los atletas casi por reacción inconsciente decidan beber agua una vez que concluyeron su rutina, llegaron a la meta o terminaron un partido de la disciplina de su preferencia, lo cierto es que dependiendo del desgaste deben consumir ciertas cantidades, y lo que es más importante: no se debe consumir el líquido una sola vez, sino que se lo debe ir alternando entre distintas tandas, con la finalidad de mantener realmente hidratada la garganta y ayudar a los músculos a recuperarse del desgaste.

En este sentido médicos y nutricionistas coinciden en que una medida promedio —si bien no totalmente exacta, como ya se ha dicho anteriormente— es la de beber un litro y medio por cada kilo que, al menos sobre la marcha, se estima que se perdió mientras se hacía deporte.

Sobre las bebidas energéticas o calóricas

La alternativa de bebidas calóricas o energéticas son otra alternativa que se puede emplear pero el atleta debe tener claras las funciones y los aportes que le pueden realizar a su cuerpo.

Más allá de ello, si bien pueden ser realmente efectivas, lo cierto es que el agua siempre cumple una misma función: hidratar, como bien puede leerse en herbobar.

Fuente: herbobar.es

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