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¿Cómo consigues esta agua floral?

Calmante, tonificante e hidratante, sublima la piel sensible, seca o madura. Explicamos cómo elegirlo y aplicarlo para disfrutar de sus beneficios.

¿Cómo consigues esta agua floral?

Las aguas florales, también conocidas como hidrolats, han sido utilizadas desde la antigüedad. Su proceso de fabricación es relativamente sencillo. El agua de rosas proviene de un proceso de destilación de pétalos de rosas. Situados en un alambique, entregan, gracias al vapor de agua, un destilado que permite la creación de un aceite esencial y agua aromatizada.

Este proceso se puede reproducir en casa, y es adecuado para muchas plantas: menta piperita, azahar, flor de arándano. Todo lo que tienes que hacer es tomar 100 gramos de pétalos o cogollos de rosa, verter agua hirviendo, dejar que la mezcla se infunda durante una docena de horas y luego filtrarla. Para una mejor conservación, le aconsejamos añadir 10 ml de alcohol para cosméticos, desnaturalizados o no.

¿Para quién es adecuado?

Sus propiedades calmantes, cicatrizantes y tonificantes son adecuadas para todo tipo de pieles, independientemente de su edad. El interés de un hidrolat comparado con un aceite esencial radica en el hecho de que tiene una dosis más baja, lo que limita los riesgos de reacciones alérgicas. Cuando compre su agua floral, compruebe que no contenga aceites esenciales.

Por otra parte, la desventaja es que el hidrolat se mantiene mucho menos, a lo sumo un año. Para aquellos que optan por el hidrolat “casero”, es aconsejable colocarlo en una botella de plástico azul, ya que protege eficazmente el agua floral de la luz que puede alterarla.

¿Cuáles son sus efectos?

El agua de rosas es un cosmético muy completo. Fortalece los poros de la piel y da un cutis fresco. En un solo gesto, purifica, sana, suaviza e hidrata la epidermis. Es por eso que a las pieles secas les encanta. Y como también es astringente, seduce las pieles mixtas.

Las pieles grasas pueden utilizarlo como complemento del agua floral antiacnéica, por ejemplo el agua de geranio. Gracias a su contenido en vitamina C, el agua de rosas tiene un efecto tensor que ayuda a combatir el envejecimiento.

¿Cómo usarlo?

En su baño, la manera más clásica de usar agua de rosas es empapar un trozo de algodón y limpiar su cara o área deseada cada mañana. En este caso, el agua de rosas puede reemplazar su tónico.

Si coloca una gota de aceite de almendras dulces, argán, aguacate o aceite de macadamia en el mismo trozo de algodón, el agua de rosas se convierte en un poderoso desmaquillante para eliminar incluso los rastros más difíciles de rímel.

El mismo principio para enriquecer la leche corporal. Simplemente añada una cucharadita de agua de rosas a su botella hidratante para crear una fragancia más original.

También puede combinar el agua de rosas con otros rituales de belleza y enriquecer su máscara de piel, champú o perfumar su baño con dos cucharadas de agua de rosas.

Un último pequeño consejo de belleza para optimizar, verano e invierno, su poder antiarrugas: coloque su botella de agua floral de rosas en el refrigerador. El frío multiplicará por diez sus efectos tensores y le dará un cutis radiante y fresco.

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