Enfermedades

Cómo curar la amigdalitis

También llamada angina (que no debe confundirse con la angina de pecho, que es una enfermedad cardíaca), la amigdalitis es una infección de garganta de origen viral o bacteriano.

De hecho, el término “angina” es genérico e incluye varias enfermedades de la garganta (laringitis, faringitis, epiglotitis, amigdalitis). En este caso, la infección concierne a las amígdalas, que son los ganglios linfáticos situados en la parte posterior de la garganta.

Su función es combatir las infecciones produciendo anticuerpos. Sin embargo, pueden encontrarse infectados al tratar de “bloquear el paso” de ciertos virus o bacterias.

Causas de la amigdalitis

Hay tres factores principales que pueden causar amigdalitis:

  • Infección estreptocócica tipo A (7 de cada 10 casos)
  • Algunos virus respiratorios, como los resfriados y los virus de la gripe
  • El virus de la mononucleosis infecciosa

¿A quién le da amigdalitis?

Las personas más frecuentemente afectadas por la amigdalitis son los niños de 3 a 7 años. De hecho, sus amígdalas son generalmente más grandes que las de los adultos y los niños mayores. Además, con mayor frecuencia están expuestos a los virus y bacterias que causan la enfermedad y sus sistemas inmunológicos están menos desarrollados.
Sin embargo, la amigdalitis también es posible en algunos adolescentes y adultos.

Diagnóstico de amigdalitis

La amigdalitis es relativamente fácil de detectar por un médico, pero es su origen (viral o bacteriano) el que debe conocerse para prescribir el tratamiento adecuado. Para ello, el personal médico generalmente realiza una prueba muy rápida in situ (tira de antígeno) o un cultivo de garganta (respuesta después de 24-48 h).
Posibles riesgos de complicaciones

La mayoría de las amigdalitis se pueden tratar en 5 a 7 días. Sin embargo, en casos raros, las infecciones bacterianas pueden causar complicaciones:

  • Sinusitis
  • Infecciones del oído
  • Absceso en la garganta
  • Inflamación de los riñones
  • Traumatismo articular agudo

Tratamiento de la amigdalitis

La amigdalitis bacteriana se trata con antibióticos. Es muy importante que tome los medicamentos según lo prescrito por su médico y especialmente que no los suspenda antes de la fecha programada, incluso si los síntomas parecen haber desaparecido.

Para otros tipos de amigdalitis, sólo los síntomas (dolor de cabeza, fiebre, etc.) pueden ser tratados con acetaminofeno o ibuprofeno.

Además, algunos consejos caseros también pueden ayudar a aliviar los síntomas:

  • Bebe mucho
  • Coloque un humidificador en la habitación
  • Pastillas para chupar la garganta
  • Comer paletas de helado (el frío alivia el dolor)
  • Hacer gargarismos de agua salada
  • Haga tés de hierbas caseros con jugo de limón dulce y miel
  • En el caso de amigdalitis repetida, el médico puede recomendar la extirpación de la amigdalitis. Es una cirugía menor que requiere menos de 24 horas de hospitalización. Muy común hace unas décadas, ahora se utiliza sólo como último recurso.

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