Cómo curar el herpes en la piel

El herpes es una enfermedad viral causada por un virus: virus del herpes simple tipo 1 o 2 (HSV1 o HSV2). Se puede encontrar en la boca (herpes labial), alrededor de las fosas nasales, dentro de la boca, en la parte posterior de la garganta, en las encías, en las mejillas, en la frente, en el tracto genital o en los ojos (herpes ocular).

Debe tenerse en cuenta que el herpes genital es un virus similar al herpes labial pero ligeramente diferente. Por lo tanto, es raro que un herpes labialis está en el origen de un herpes genital y viceversa.

Herpes labial

¿Cuáles son los modos de contagio?

El virus del herpes se puede encontrar en las lesiones, pero también en la saliva, las secreciones nasales y las lágrimas. La contaminación se produce por contacto directo con lesiones o secreciones contaminadas. La autocontaminación también es común.

El portador contamina otra parte del cuerpo a través de la mano. Finalmente, el contagio es posible desde los primeros síntomas y termina cuando las costras se secan.

¿Cuáles son los síntomas del herpes labial?

La crisis del herpes implica varias etapas. Primero se siente comezón y tensión en un punto del labio, a veces con dolores de cabeza y fatiga.

Después de uno o más días, se forman vesículas que contienen carne líquida (vesículas herpéticas). Rápidamente se opacan, se abren y aparece una costra. Después de diez a quince días, la lesión sana sin dejar cicatriz.

¿Qué hacer en caso de herpes labial?

Siendo el contagio máximo en el momento de la erupción, se recomienda entonces..:

  • no besar a nadie,
  • evite tocar las vesículas,
  • Evite el contacto cercano con niños pequeños o con personas con eccema,
  • lavarse las manos y la cara,
  • lave el botón y séquelo con un secador de pelo caliente o con una hoja de papel absorbente,
  • no comparta su ropa de cama (toallas, paños, almohadas u otros) con los que le rodean,
  • no humedezca los lentes de contacto con saliva,
  • Absténgase de practicar deportes de contacto hasta que sane.

¿Cuáles son los factores que desencadenan la reincidencia?

Ciertos factores favorecen los brotes de herpes: el sol, el resfriado, la fiebre, el estrés, la menstruación, ciertos medicamentos, la fatiga…

¿Cuáles son las posibles complicaciones de las aftas bucales?

Las aftas bucales generalmente son leves y no causan complicaciones. Sin embargo, en casos muy raros, el herpes puede causar una infección grave del cerebro: el herpes de la encefalitis, cuya incidencia es mayor en niños menores de 3 años o adultos mayores de 50 años.

Se caracteriza por un inicio rápido (menos de 48 horas), con fiebre a 40°C, dolor de cabeza, trastornos del carácter, del lenguaje y de la memoria, convulsiones y puede llevar al coma.

¿Cuáles son los tratamientos?

El dolor se puede aliviar con un analgésico oral. Se puede aplicar una solución antiséptica suave una o dos veces al día en la lesión. Los tratamientos locales, incluyendo los antivirales (que contienen aciclovir), están disponibles sin receta médica. Están indicados para brotes de herpes labial localizado y no deben ser usados para lesiones localizadas fuera de los labios.

En algunos casos, en particular cuando aparece la primera ampolla de fiebre o en caso de ataques frecuentes de herpes, es posible que el médico tenga que prescribir un medicamento anti-herpético en forma de comprimidos. Tomar antivirales diariamente puede evitar que el virus se multiplique y se reactive.

Finalmente, los estudios sugieren la eficacia de ciertos tratamientos locales basados en extractos de plantas.