Cáncer de próstata: síntomas y tratamiento

El cáncer de próstata es una de las enfermedades cancerosas más comunes entre los hombres mayores de 80 años de edad. De hecho, aproximadamente dos de cada tres hombres padecen cáncer durante su vida, las estimaciones de la Asociación Italiana para la Investigación del Cáncer hablan de 35.000 nuevos diagnósticos cada año. Los hombres mayores de 65 años son los que corren mayor riesgo, con una incidencia máxima de 72 a 74 años. Aunque se trata de una enfermedad muy extendida, las estadísticas sobre la supervivencia de los pacientes cinco años después del diagnóstico son tranquilizadoras: el 91% de los pacientes siguen vivos tras un diagnóstico glorioso, hasta el punto de que en algunos casos sólo se descubre en caso de autopsia.

Es, de hecho, una neoplasia que, si se detecta a tiempo, puede ser tratada eficazmente. Así que vamos a ver qué síntomas del cáncer de próstata son, cómo se trata y qué estrategias son útiles para prevenirlo.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de próstata?

La próstata es una glándula presente sólo en los hombres, colocada frente al recto que, a menudo debido a la edad, puede inflamarse para crear problemas en el tracto urinario. Las células de la próstata más afectadas son las de la glándula, por esta razón, a menudo se refiere a este tipo de tumor como adenocarcinoma.

En la fase inicial, el cáncer de próstata es asintomático, por lo que sólo puede ser detectado a través de un examen urológico completo o durante un análisis de sangre de la PPA.

Los signos más comunes, que aparecen en una etapa intermedia del cáncer, son:

  • Dificultad urinaria
  • Necesidad de orinar con mucha frecuencia
  • Dolor al orinar
  • Presencia de sangre en la orina o esperma
  • Hay una sensación general de no poder orinar completamente.

Esta sintomatología no indica necesariamente la presencia de cáncer maligno, de hecho, los médicos señalan que estas mismas manifestaciones también pueden indicar otras patologías. En cualquier caso, debe ponerse en contacto inmediatamente con su médico o especialista para disipar cualquier duda lo antes posible.

Las terapias para combatir el cáncer de próstata

Existen varias terapias que pueden ser utilizadas para tratar el cáncer de próstata, cada una tiene efectos positivos y contraindicaciones, por lo que es fundamental evaluar cada caso individualmente para elegir la vía terapéutica más adecuada. A este respecto, hay que tener en cuenta factores como la edad del paciente, la esperanza de vida, la concomitancia de otras enfermedades y el grado de riesgo del propio tumor. Veamos, pues, cuáles son las terapias más comunes y cuáles son sus características.

Las terapias pasivas

Cuando el paciente es particularmente anciano o padece otras enfermedades graves, existe la posibilidad de implementar una forma de no terapia, definida como “espera vigilante”. De hecho, no se prescribe ningún medicamento específico hasta que aparezcan síntomas significativos. Mientras tanto, pruebas como el PSA, la biopsia o el examen rectal se realizan para monitorear la condición de salud del paciente de manera constante para que sea posible actuar en el momento adecuado.

Las terapias activas: Prostatectomía, radioterapia y braquiterapia

Si el cáncer de próstata está más avanzado o en mayor riesgo, el especialista evaluará qué tipo de terapia activa se debe utilizar para tratar al paciente. Si la neoplasia se limita a la glándula, se puede realizar una cirugía radical de extirpación de la próstata y los ganglios linfáticos en la región adyacente. La operación se puede realizar mediante laparoscopia asistida por robot, una técnica de alta tecnología que ha dado excelentes resultados en los últimos años.

En los casos más graves, la cirugía puede ir acompañada de otras terapias como la radioterapia, especialmente eficaz en tumores de bajo riesgo, o la terapia hormonal, con el objetivo de reducir la testosterona corporal, que puede estar presente en los siguientes casos y que estimula el desarrollo de células cancerosas.

Finalmente, existe un tipo específico de radioterapia llamada braquiterapia, que ha demostrado su eficacia en el tratamiento del cáncer de próstata y que consiste en insertar pequeñas “semillas” capaces de liberar radiación en la glándula.

Cómo prevenir el cáncer de próstata

A diferencia de otros cánceres, no existe un cribado oncológico específico para detectar y monitorear sistemáticamente la enfermedad de la próstata. Sin embargo, como señala el AIRC, hay algunas reglas y buenas prácticas que, tomadas en conjunto, ayudan al cuerpo a prevenir el cáncer:

  • Aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales
  • Reducir la cantidad y frecuencia del consumo de carne roja
  • Evite alimentos ricos en grasas saturadas
  • Preste atención a mantener el mantenimiento de la forma del peso
  • Recorte media hora cada día para hacer ejercicio.

Además de las acciones relacionadas con el estilo de vida, es importante no subestimar los controles de rutina con su médico generalista y urólogo. En particular, en caso de familiaridad o molestias urinarias generales, la visita no puede posponerse para tratar de preservar la salud. Además, quien haya suscrito una póliza de Atención a Domicilio Mayor de 65 años tiene la posibilidad de ser atendido, a tarifas preferenciales, durante todo el proceso de hospitalización domiciliaria tras una posible hospitalización para operaciones quirúrgicas, terapias o investigaciones. Confiar en la atención sanitaria complementaria en este sentido puede ser una estrategia de prevención eficaz si forma parte de la categoría de mayor riesgo.