Beneficios de dejar de tomar gaseosas

Aunque las bebidas gaseosas pueden resultar bastante populares y ser consideradas como deliciosas por grandes grupos de personas, lo cierto es que los efectos que pueden tener tanto a la hora de intentar mantener una dieta balanceada, así como sus consecuencias negativas en el cuerpo.

Si bien pueden resultar difíciles de dejar (incluso de reducir su consumo) debido a que son bastante adictivas debido a sus altos niveles de azúcar, cafeína y otros químicos, y que a ello se debe sumar el hecho de que son baratas y fáciles de conseguir —se pueden adquirir en diversos establecimientos como farmacias, restaurantes, cafeterías, cantinas, quioscos e incluso en máquinas que se colocan en las calles para dispensarlas— los beneficios que se pueden disfrutar cuando se las elimina de la dieta diaria pueden resultar impresionantes.

De hecho, para tener una mejor salud y cuidado, es fundamental eliminar estas bebidas

Pérdida de peso

Sin la necesidad de llevar una dieta estricta ni de tener que privarse de alimentos que pueden resultar agradables al paladar (como pudiera ser una hamburguesa o alguna fritura como el tocino), basta con eliminar los refrescos y sustituirlos en la medida de lo posible para comenzar a perder peso e ir eliminado lo que se conoce como panza o barriga.

Y es que apenas una lata de gaseosa, en promedio, contiene unas 139 calorías, las cuales no aportan nada positivo para el cuerpo.

Prevención de diabetes

Debido a las altas concentraciones de azúcar que poseen los refrescos —una lata en promedio posee alrededor de 35 gramos— a mediano y largo plazo las personas que consumen gaseosas son propensas a padecer distintos tipos de diabetes, únicamente por tomar este tipo de bebidas.

Fortalecimiento de huesos

Aunque pueda parecer extraño, uno de los efectos más nocivos del refresco —además de engordar y fomentar la diabetes— persiste en ir debilitando el sistema óseo, debido a que va descalcificando los huesos.

En este sentido, grupos y asociaciones médicas han insistido en recomendar que por cada vaso de gaseosa que se consuma, se debieran tomar otros dos de leche para contrarrestar los efectos.

Gana más energía

Independientemente de si le gusta o no hacer ejercicio, una vez que el refresco se elimina de la dieta, la persona comienza a “ganar” más energía debido a que este tipo de bebidas, a pesar de alardear en sus comerciales que sirven para “refrescar” y saciar la sed, específicamente en días calurosos, lo cierto que tienen efectos totalmente contrarios.

Por su alta concentración de azúcar y cafeína, generan deshidratación, aumentan la sed y generan un mayor cansancio, generando en muchas ocasiones que el consumidor caiga en un círculo vicioso, pues al sentir sed, ingiere una bebida que simula hidratarlo, cansándolo más, y así, en la medida en que este vuelve a tomar, incide en aumentar su sed.

Cuida tu corazón

Estudios realizados por médicos y científicos comprobaron que las bebidas gaseosas, por sus altos contenidos de azúcar, pueden generar insuficiencia cardíaca a largo plazo, o lo que es lo mismo, enfermedades como taquicardia e incluso, en los peores casos, ser generadores de infartos.

Fuente: saludycuidado.net/dieta-subir-de-peso